Corredor Turístico Tarma Selva Central, un Destino de Naturaleza y Deportes de Aventura.

La provincia peruana de Tarma es una de las nueve provincias que conforman el Departamento Junín.

Ubicada en una posición privilegiada, turística y económica, está a medio camino entre la capital y la selva alta, en un punto de convergencia de diversas rutas hacia la selva central.

Predomina un clima templado y benigno durante la mayoría de los meses.

La Provincia de Tarma se ubica entre la sierra y la selva andino-amazónica.

Este corredor turístico denominado Tarma Selva Central, abarca 3 provincias en la región Junín, que son Tarma, Chanchamayo y Satico, con un atractivo destino de Naturaleza y Deportes Aventura.

Partiendo por la mañana, desde el distrito de San Miguel en Lima, los primeros 30  kilómetros nos llevan más de 3 horas debido al tráfico.

Escenas como esta repetidas. Nuestro vehículo hecho un “sandwich” para los cuatro lados. Te sofoca. No quiero ni pensar si realmente tienes una urgencia. Los Peruanos lo toman con calma y como algo natural, sencillamente esperan y nadie se hace el vivillo. Hasta aquí, no llevábamos 30 kms recorridos y ya habían pasado más de 3 horas.

Durante el camino, estos paisajes Europeos. Créase o no, pertenecen al Perú.

Pero a no distraerse. Los accidentes son moneda corriente. Ocurre que un tramo de 240 kms insume más de 8 horas. La ruta es sinuosa, con bancos de niebla en la alturas. Y el tránsito es elevado. Si sumamos los excesos de velocidad, la imprudencia y el cansancio, los resultados a la vista. Solamente incluiremos como fortuitos los accidentes impredecibles, que ocasionan las rocas que se desprenden de las montañas. El resto en su mayoría son ocasionados por  factor humano.

Ticlio, zona montañosa perteneciente a la cordillera central de Lima en el Perú, siendo el punto más alto de esta cordillera central. Pasamos de una temperatura de 25 grados, a una de entre 8 y -5 grados en pocas horas. Pero lo peor no es el frío, sino que a esta altitud tenemos el 50% menos de oxígeno que al nivel del mar, y de verdad que se siente. La gran mayoría de las personas que pasan por este punto padecen o sienten el mal de altura o soroche o apunamiento. (Síntomas: Cefaleas, mareos, vómitos, náuseas, cansancio físico y sensación de ahogo entre otros). Y ciertamente no soy la excepción. Los que vivimos al nivel del mar, somos más susceptibles a los cambios de altura. Pero la belleza de los paisajes naturales de la ruta, hacen que el Soroche sea secundario.

Nuestra primera escala es en la Hacienda Hospedaje Santa María, una hacienda del año 1724, y en donde aún la habitan familiares de la 11ava. generación.

Vista de la hacienda desde la zona de los dormitorios.

Una de las salas, donde todo es original y de la época.

Nos recibe Gabriel Gomes, de seguridad y atención al turista, quien nos enseña esta hacienda de 5000 mts2, con 10 habitaciones con decoraciones y tamaños muy diferentes, de la época y muy originales, transportándonos al Siglo XVIII.

Una vista del salón comedor. Las paredes son de la época y fueron pintadas por un francés venido expresamente para la ocasión.

Un detalle próximo de un sector. Casi 300 años de historia en estas paredes. Si se observa detenidamente, se verá que el jinete del medio no tiene caballo. La explicación, antiguamente los pintores dejaban adrede algún detalle o error voluntario en sus obras, detalle que solo ellos conocieran, por si alguien quería atribuirse la obra como propia.

Nuestra guía, compañera y amiga, Patricia López Carranza (Patty para todos), en el salón Las Chimeneas, un lugar de reuniones sociales, con dos buenos hogares en el mismo.

En la misma hacienda también habita un sacerdote andino o curandero,  llamado José Luis Orihuela, el que además hace prendas artesanales, las cuales vende en el pueblo.

Luego de pasar poblado San Ramón, denominado “la Puerta de Oro de la Selva Central”, nombre que se le dio por ser la primera ciudad de ingreso a la selva,  llegamos a La Merced, en la provincia de Chanchamayo.

Iglesia de San Ramón.

Las populares raspadillas y que hemos visto también en otros países. Se pica el hielo hasta que quede suave y como nieve. Se coloca en un vaso y se le agregan los sabores multicolores (como un jarabe), es el helado de muchos países.

El “helado” terminado. Son muy populares y de costo económico. Cada color indica un sabor diferente.

Y pasadas más de 8 horas de viaje, estamos en La Merced, Chanchamayo, en el Fundo San José Eco-Lodge, en donde nos recibe su propietaria de ascendencia italiana, Lorena Brocq Tremolada, en una propiedad que pertenece desde hace más de 100 años a la familia Tremolada, agricultores Italianos que vinieron desde La Lombardía a colonizar estas hermosas tierras.

Con posterioridad saboreamos unas artesanales y exquisitas comidas italianas.

Una de las encargadas de cocina, enseña uno de los tantos platos de pasta artesanales. Ravioles rellenos de acelga y carne con mantequilla y queso parmesano, en la preparación de Roberto Brocq Tremolada. Exquisitos.

Este fundo, que ocupa 43 hás, posee solo 10 bungalows dobles, de las cuales solo se construye en solamente 10 hás, siendo el resto mantenido como reserva. Esto permite una ambientación de espacios más que amplios lo que se traduce en comodidad y relajamiento para el visitante.

Una de las amplias terrazas. Al fondo a la derecha el salón comedor El Mirador, con vista a la ciudad. Ambientes abiertos dado que ni el frío ni el viento castigan el lugar.

De su terraza comedor El Mirador, que está en un alto, se divisa panorámicamente la ciudad de La Merced.

Terraza comedor y la pileta.

En este Fundo San José, todo se hace de manera artesanal, desde las comidas y las frutas, que se cosechan en el mismo predio.

Mi habitación en el Fundo San José. La rusticidad y la sencillez de lo natural, la hace aún mas agradable.

Los muebles y las decoraciones, todo es rústico y bien acogedor.

Al día siguiente nos dirigimos al Pampa Hermosa Lodge, situado en plena Selva Virgen, al pie del Santuario Nacional de Pampa Hermosa.

Para llegar al Lodge hubimos de cambiar de vehículo, ya que el recorrido era imposible para vehículos que no fueran de doble tracción.

Una vieja Toyota, tipo Van, de tracción en 4×4 sería nuestro transporte.

A poco de cruzar el puente Victoria. Este tramo desde aquí hasta el Lodge Pampa Hermosa Ecologic, de tan sólo 24 kms, insumirìa casi 2 horas y media. Se transita por una trocha carrozable, bordeando dos ríos, el Oxabamba y el Ulcumayo. Caminos estrechos,  con caídas de decenas de metros en algunos sectores, harían de esto toda una aventura. Durante la temporada de lluvias, el Lodge permanece cerrado, debido a que se hace imposible el tránsito, debido al barro y a los deslaves permanentes.

Desde un puente colgante, el Victoria hasta el Lodge son 24 kms. Esta vez el tiempo fueron más de 2 horas para este recorrido, por caminos bordeantes de caídas, y angostos senderos en un mar de vegetación que acompañaban este tramo.

Otro de los puentes, el Auvernia. Por suerte no lo necesitamos cruzar para llegar a nuestro destino.

A pocos minutos y ya el primer obstáculo. El agua corría fuerte por sobre nuestro camino, (con lluvia fuerte, no es posible el paso), bajamos de la Van y cruzamos a pie, y luego de una inspección ocular de la situación, lo hizo la Van, A nuestro regreso, el caudal ya había bajado considerablemente. Los locatarios lo toman como algo natural y corriente; nosotros tragando saliva.

Escenas como esta que se repiten al costado de nuestro camino. Estoy completamente mojado y el agua de las cascadas es bastante fría. Pero hay una atracción misteriosa y una necesidad incontrolable de tocar y sentir esa agua que cae, que bien valen la pena. El sabor de la misma es a selva fresca, y da gusto beberla así de natural. Particularmente disfruto este tipo de entornos; los olores y los sonidos naturales del agua al caer son hipnóticos y relajan la mente y el cuerpo.

Mi foto fallida de los Gallitos de Roca, el Ave Nacional del Perú. Hay una zona en la que abundan, pero si no tienes el equipo adecuado, los resultados a la vista.

Pero no todo está perdido. Les presento al Ave Nacional Peruana, el Gallito de Roca. Foto, fuente: Wikipedia

Si gusta de animalitos exóticos, no se sorprenda si en un paseo por la Selva Central, se encuentra con alguna de estas tarántulas.  Algunas suelen ser grandes, y qué tan grandes? Simplemente compare con el tamaño del billete! De pata a pata son más de 25 cms! Y hay más grandes aún. Pero a no asustarse, en caso de mordida, no tienen casi veneno como las pequeñitas! En general, la mayoría de las personas tienen un miedo irracional a estos arácnidos. A no alarmarse, el hombre no es su enemigo natural, pudieras ser mordido en casos extremos, si las molestas, pero nada más. Si las encuentras en la Selva, puedes observarlas, pero no las molestes que ellas solas seguirán su camino.

Uno de los bungalows del Lodge Pampa Hermosa. Rústicos, en un entorno más que apacible.

Alex Signori, propietario del Lodge Pampa Hermosa, preparando unos tragos ante la mirada atenta de su mascota.

En el mismo hay varias cascadas y el recorrido por una de ellas, la cascada Pacchon, es el que lleva a observar los Gallitos de Roca, que es el ave Nacional.

Por entre una espesa vegetación, y siguiendo un curso de agua, me dirijo hacia donde nace la caída de la cascada Andeyacu, para su descenso en Rappel.

Preparándome para el descenso. Son unos 30 metros hasta la base, desde donde estoy ahora. Quien me está colocando el arnés es quien guiará mi cuerda de seguridad. Mi mano izquierda que irá al frente, estirada,  es la que actúa de guía y la derecha que estará apoyada sobre mi cadera será quien maneje la velocidad del descenso. Al aflojar o no la presión sobre la cuerda con mi mano, descenderé más o menos rápido. A donde señala mi mano izquierda es mi punto de partida. La cuerda azul  es por la cual descenderé, con un arnés colocado en mi parte media, y se halla atada a un anclaje con cadenas a la roca. La cuerda roja, y que la maneja la persona de espaldas, es la de seguridad. Para un peso de 100 kgs como el mío, estas cuerdas soportan una tensión de más de una tonelada, por lo que el margen de seguridad es muy amplio en estos casos.

También hay otra cascada más grande, la Andeyacu, (por la cual tuve la oportunidad de descender en Rappel).

Iniciando el descenso.

Estamos allí, el punto rojo arriba, donde empieza la caída de agua.

Es una grata experiencia que no olvidaré. A decir verdad, no lo pensaba, pero me produjo más adrenalina, que saltando de los puentes en Baños, Ecuador. Terminé abajo, completamente exhausto, mis brazos abarrotados por el agua fría y la tensión. Completamente helado. Pero siempre rescato lo positivo de nuevas experiencias, y esta no fue la excepción.

Oooopsss. No era esa la manera de bajar. Un resbalón no es caída….

El mismo hizo que me golpeara contra la roca.

Finalmente, todo terminó bien. Estas pequeñas aventuras son lo que sazonan con Sal y Pimienta tu vida. De lo contrario la existencia del hombre sería más insulsa. Y agradezco el privilegio de poder experimentarlas.

En este Lodge, pasando un río está el Santuario nacional de Pampa Hermosa.

Vista hacia el Santuario Pampa Hermosa. En el mismo se encuentran árboles gigantescos y centenarios. Entre ellos, un Cedro de 35 metros de altura, conocido como El Abuelo. Es uno de los más grandes de Latino América y tiene más de 600 años, siendo necesarias 16 personas para circundar el impresionante diámetro de sus raíces externas. También hay Nogales, Congonas, Palmas Reales de 20 metros y Helechos Gigantes de origen Prehistórico.

Esto es la Selva Central, que pertenece a Junín en la provincia de Chanchamayo.

Uno de los momentos que más disfruto en cada viaje. El regreso a casa.

Un beso y reconocimiento, para la fotógrafo, María Arellano Gonzáles, quién me sacara las fotos del rappel, gracias María!

Corredor Tarma Selva Central, más fotos a continuación.

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Mario Tarallo – Punta del Este IBT