by Mario Tarallo – Punta del Este IBT

Isla Roatán, Honduras.

Con los delfines del Anthony’s Key Resort en Isla de Roatán. (imagen by akresort)

Isla de Roatán. El Pin amarillo indica la ubicación del Resort. (fuente google earth)

Son tan reales, que parecen irreales. Acaso no parece un muñeco? Con esa pose? (imagen by akresort)

Qué otro lugar en el mundo, en donde puedas interactuar de esta manera. Yo también te quiero! (imagen by akresort)

Ingrese al link siguiente y verá los delfines interactuar con sus entrenadores!

La Isla Roatán, es la mayor de las Islas de la Bahía, perteneciendo a uno de los dieciocho departamentos de la República de Honduras.

Se encuentra en medio de otras islas más pequeñas como ser Utila al W, y Barbareta y Guanaja al E.

Tiene unos 50 kms de ancho y no llegando a 5 kms en su parte más ancha.

Está a unos 50 kms de distancia de la costa Hondureña, con salidas diarias en avión desde el aeropuerto Internacional Golosón en La Ceiba, (20 mins), esto hace el destino accesible en cualquier momento.

Pero a decir verdad, la primera referencia cierta que tuve del nombre Roatán, fue en Honduras mismo. Teníamos previsto una visita a la Isla, pero la tormenta Richard, que por entonces estaba en la zona, hacía nuestra visita un poco incierta. Finalmente no se podría, el aeropuerto de Roatán permanecía cerrado a los vuelos.

Habíamos acabado de visitar Glenda’s Paradise, un lugar con aguas templadas.

Glenda’s Paradise (imagen by mario tarallo)

También una corta experiencia de Canopy en el río Cangrejal, se había hecho muy tarde ya y oscurecía, pero no por ello menos disfrutable.

Una experiencia de Rafting. Es divertidísimo. Este recorrido insumía más de 2 horas por el río Cangrejal, pero dado que nos había tomado ya la noche, el mismo fue mucho más corto. Pero igualmente disfrutable. En temporada de lluvias, nuestra poca experiencia nos hubiera vedado el acceso al mismo por razones obvias. (imagen by mario tarallo)

Un desnivel en el río. Es donde debes tener más atención, En uno de ellos perdimos un tripulante que cayó al agua con su remo, siendo subido de inmediato al bote. (imagen by mario tarallo)

Para repetir. (imagen by mario tarallo)

Regresábamos  ya hacia el hotel Villa Telamar, en Tela, al Norte de Honduras, (un resort muy bonito en el cual ya habíamos estado) y al cual volvíamos al no poder ir a la Isla, cuando una llamada al celular de nuestra querida Xiomara Lemus (Asesosra de Protocolos y Eventos de Honduras), nos dio la noticia. Había un solo vuelo, y la opción ahora era cambiar el rumbo y dirigirnos al aeropuerto Golosón.

Así lo hicimos.

Hotel Villa Telamar en Tela. Hacia la izquierda sigues a otra pileta y si continúas, sales a la playa. Imagen desde mi habitación. (imagen by mario tarallo)

Con personal del Hotel Villa Telamar, y la calidez Hondureña. (imagen by mario tarallo)

De todos los vuelos cancelados, uno NO. En ese fuimos! (imagen by mario tarallo)

El vuelo nos toma menos de media hora, desde Golosón, al aeropuerto de Roatán.  A nuestra llegada, hicimos un pequeño recorrido de la isla, y pudimos apreciar algunos de los daños de la noche anterior, provocados por la tormenta Richard.

Vientos fuertes de Richard. Estos autos estuvieron muy cerca! (imagen by mario tarallo)

Una típica casa de isleños, nótese la paradisíaca cercanía al mar. Modesta, pero que ubicación, verdad? (imagen by mario tarallo)

Luego nos dirigimos al hotel Las Sirenas, que está sobre la playa en la costa Norte de la isla.

Ya era noche, y a pesar de que la resaca de la tormenta no se había ido aún, nada impidió que aprovechase esas aguas cálidas para bañarme a medianoche en la playa.

Playa del Hotel Las Sirenas, aún había un poco de resaca, pero el agua estaba tentadora. (imagen by mario tarallo)

Playa del hotel Las Sirenas, ésta y siguientes. Fijarse debido a la claridad de las aguas, el bote parecería estar flotando en el aire. (imagen by mario tarallo)

Es realmente increíble y agradable, la temperatura y los colores del agua. (imagen by mario tarallo)

Está amaneciendo y ya no espero para ir al agua. El día anterior estaba con resaca por la tormenta Richard (aún así el baño por la noche fue espléndido), pero con el agua así era una delicia, los Rioplatenses no estamos acostumbrados a las 07:00 hs. a bañarnos ya que la temperatura del agua o del aire nos limita un poco. (imagen by mario tarallo)

Con caña de pescar o sin ella, seguramente te quedarías por horas disfrutando de esta paz. (imagen by mario tarallo)

Estas playas son un deleite para la vista. (imagen by mario tarallo)

Por la noche cenamos en el Gio’s Restaurant, propiedad de un matrimonio italiano, Giovanni & Rosa Silvestri, uno de los mejores de la isla, en dónde a sugerencia del mismo, disfrutamos su especialidad, “Eldon Special”, un plato de langosta, cangrejo y langostinos, en salsa de ajo. Un plato muy recomendable.

Entrada al “Gio´s” (imagen by mario tarallo)

La especialidad del Gio`s Restaurant, “Eldon Special”. Langosta, cangrejo y langostinos en salsa de ajo! Si a esto sumamos medianoche, una luz tenue, una terraza sobre el mar, con mucha madera y adornos de pesca, una tempertura de más de 25 grados, el sonido de las olas golpeando con suavidad la terraza, luz de velas, música suave, el aroma a mar fresco y salitre,  unas cervezas bien frías….Bueno, qué más? (imagen by mario tarallo)

Con Giovanni Silvestri, un personaje. (imagen by mario tarallo)

Al día siguiente, a las 07:00 hs la resaca había desaparecido, el agua estaba calma y templada, por lo tanto ante esta invitación natural, volví a bañarme, a una hora bastante atípica para nuestras costas en URY.

Sobre media mañana, partimos al parque Gumbalimba. Este parque está ambientado con temas referentes a piratas, y tiene un gran espacio verde en los que se pueden encontrar animales, como ser monos, lagartijas, etc.

La tormenta había hecho algunos daños y unos cuantos trabajadores estaban abocados a la puesta  a punto del mismo, con la limpieza de las ramas caídas, tapices de hojas por todos lados además de algunas ramas más gruesas y algunos animales muertos, entre ellos una víbora de gran tamaño.

Puente colgante en el Parque Gumbalimba. (imagen by mario tarallo)

Con algunos de los habitantes del parque. Estos en particular, no sé si por la tormenta del día anterior, estaban un poco alterados, y les daba por morderte la oreja! (imagen by mario tarallo)

Una Iguana negra, disfrutando del sol luego de la tormenta Richard. (imagen by mario tarallo)

Luego partimos a nuestro destino más esperado, el Anthony’s Key Resort, en donde tendríamos el privilegio de interactuar con delfines, verlos y tocarlos, en una experiencia que es por demás única en el mundo por su tipo.

imagen by mario tarallo

Cada entrenador del Anthony’s Key Resort tiene a su cargo un único delfín. Ellos son los que están en permanente contacto con ellos, durante muchos años. Son los que le alimentan y entrenan de manera personal. Y cada uno de los delfines obedece en particular a su entrenador. (imagen by mario tarallo)

De textura suave y resbalosa al tacto, pero musculosa.. Pueden nadar a más de 35 km/h durante períodos cortos, velocidad que en el agua se ve impresionante. Son inteligentes, curiosos y muy sociables. Pueden emitir sonidos diferentes, lo que pareciera como que hablan entre ellos o que desean comunicarse. (imagen by mario tarallo)

Se encuentran en un estanque natural de cerca de una hectárea. Allí viven y aprenden con sus entrenadores.

En la imagen, cercado por muelles de madera, es donde se encuentran los delfines. Foto: Anthony`s Key Resort (imagen by akresort)

A continuación galería de imágenes.

imagen by mario tarallo

En este sector es donde se encuentran los delfines, que hacen las delicias de los visitantes. (imagen by mario tarallo)

imagen by mario tarallo

Su textura es suave al tacto, musculosa y resbalosa. (imagen by mario tarallo)

En esta imagen se aprecia claramente el Espiráculo (o respiradero), por dónde respiran los delfines. (imagen by mario tarallo)

Este delfín parece sonreirnos. (imagen by mario tarallo)

Es asombrosa la inteligencia de los mismos. parecen entender todo lo que les rodea. (imagen by mario tarallo)

Interactuando. (imagen by mario tarallo)

imagen by mario tarallo

Estos botes nos llevarán a los delfines. (imagen by mario tarallo)

El color del agua y su temperatura, SIN COMENTARIOS! (imagen by mario tarallo)

Pasaje de madera que lleva a sectores en dónde se entrenan y alimentan a estos delfines. Son los que se ven en la foto aérea. (imagen by mario tarallo)

Desde el puente y hacia la izquierda de la imagen, ya es salida hacia el mar. Una malla protectora mantiene a los delfines en su lugar natural. (imagen by mario tarallo)

imagen by mario tarallo

También hay tiempo para juegos. (imagen by mario tarallo)

Podría estar horas en entornos tan naturales, observando estas aguas transparentes, sin notar el paso del tiempo. (imagen by mario tarallo)

Escenarios que parecen postales, da gusto estar aquí. (imagen by mario tarallo)

La vegetación crece de manera natural, y hace más acogedor aú el entorno. (imagen by mario tarallo)

imagen by mario tarallo

imagen by mario tarallo

imagen by mario tarallo

imagen by mario tarallo

Hasta siempre amigos. Espero lo disfruten y gracias por su compañía. (imagen by mario tarallo)

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by Mario Tarallo – Punta del Este IBT

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